Un Lugar en Silencio – Día Uno; ¿Es un buen comienzo?

John Krasinski nos ha traído uno de los mejores filmes de terror y ciencia ficción en estos últimos años con Un Lugar en Silencio (A Quiet Place). A pesar de que el tema de los alienígenas ha sido ampliamente explorado en el cine, con filmes como Señales, La Guerra de los Mundos, Aliens y Día de la Independencia, Krasinski logró ofrecer una propuesta innovadora al utilizar una de las técnicas más efectivas del terror, pero menos comunes en la ciencia ficción: la ausencia del sonido. Esta dinámica creó un universo nuevo e intrigante en el que los alienígenas atacan la Tierra. Ahora, con la precuela Un Lugar en Silencio – Día Uno, surge la pregunta: ¿cumple y enriquece esta entrega a sus dos antecesoras? La respuesta es tanto sí como no.

Con la dirección de Michael Sarnoski, en esta ocasión se nos cuenta la vida de Sam (interpretada por Lupita Nyong’o) y su gato de asistencia emocional, Frodo, mientras intentan sobrevivir en la ciudad más explotada por Hollywood para el tema de invasiones alienígenas: Nueva York. En su travesía, se une a ellos Eric (Joseph Quinn). La historia resulta atractiva desde el inicio, buscando diferenciarse de sus predecesoras por tres razones principales. Primero, nos lleva al día en que todo comenzó: la llegada de los alienígenas. Segundo, el entorno es completamente diferente, trasladándonos de un bosque y un campo silencioso a una de las ciudades más ruidosas del mundo. Tercero, los protagonistas son completamente distintos, presentándonos a dos personajes que apenas se conocen durante los primeros días del ataque, en lugar de una familia con una dinámica ya establecida.

¿Realmente se siente como el Día Uno?

El concepto del «Día Uno» es sumamente atractivo para este universo de terror y ciencia ficción. Las primeras películas se desarrollan mucho tiempo después de la llegada de los extraterrestres, por lo que esta historia podría complementar al universo de Krasinski, aportando nueva información o dinámicas de supervivencia. Sin embargo, la película no logra cumplir del todo con estas expectativas. De hecho, se siente como un pequeño retroceso para la saga. Si llega a existir Un Lugar en Silencio Parte 3, Día Uno podría convertirse en un producto ajeno a esta saga, alargando la espera para expandir este universo y arriesgando el desinterés del público. Porque optan por una película que no respeta el término de “precuela”, que normalmente debería enriquecer la historia original y central, como sucede con Star Wars y sus episodios I, II y III, o Rogue One.

El retroceso es evidente desde la llegada de los alienígenas. Aunque como espectadores ya conocemos las reglas de este universo, es difícil creer que los personajes entienden desde el primer día cómo atacan y cómo sobrevivir. Las dos primeras entregas se toman el tiempo para desarrollar estrategias de supervivencia y defensa, pero en esta ocasión, los humanos ya comprenden las reglas desde el primer día. Esto elimina la oportunidad de construirse como personajes y espectadores de manera paralela con los retos que se presentan en la gran ciudad.

¿Nueva York era el mejor lugar?

Ambientar la historia en una de las ciudades más ruidosas del mundo parecía un gran acierto, pero está mal aprovechado. Trasladar el ambiente de un lugar calmado y silencioso a una ciudad ruidosa podría haber beneficiado la trama, pero no es así. El guion ayuda a los humanos de ya conocer las reglas del juego, y para facilitar la historia, deciden “apagar” Nueva York, que deja de ser la ciudad vibrante promocionada en el marketing y el primer minuto de la película, convirtiéndose en un barrio abandonado y desaprovechado.

Lamentablemente, la película no explora el espacio de manera efectiva, perdiendo la oportunidad de hacer de Nueva York un personaje más que nutra la trama y al género, como ocurre en Spider-Man y Cloverfield. No hay momentos épicos en lugares icónicos de la ciudad que queden grabados para el futuro; algunas escenas pueden ser en cualquier otro lado y no llevan a nada, ya que pareciera que están ahí solo para homenajear a otras películas de terror en lugar de crear momentos nuevos y depender de sí misma.

Los verdaderos héroes

A pesar de estos problemas, la película tiene aspectos positivos. Algo en lo que triunfa y que la hace entretenida, disfrutable y merecedora de un sello de calidad son los personajes y el trasfondo de ellos en el guion. Aunque se presentan momentos vacíos que solo sirven para homenajear otras películas, o momentos predecibles en la constante acción de nuestros protagonistas, entendemos que esto parece ser un problema en el guion del viaje del héroe. Sin embargo, la complejidad y la humanidad de los personajes logra estar al nivel de sus antecesoras.

En la historia se nos presentan personajes con defectos y virtudes, cada uno con metas diferentes, pero que al final buscan apoyarse mutuamente para alcanzarlas a pesar de sus limitantes. Aunque se explora más al personaje de Sam, es placentero ver cómo ambos triunfan de manera personal en cada escena importante para ellos.

Por ejemplo, Sam se presenta en la ciudad con un abrigo amarillo que utilizará todo su viaje, mostrado como si fuera un objeto al azar para salir a pasear, algo tan natural cuando solo somos espectadores. Pero al final se convierte en algo valioso, tanto para los protagonistas como para nosotros. Y es que desde el inicio de la película se nos van presentando objetos claves intangibles en la historia (como lo es la enfermedad, el sonido, el tiempo, la muerte, el pánico) y objetos claves tangibles (el abrigo, el gato, la pizza, el bar, las cartas) que hacen que todo tenga un significado para ellos que los hace únicos, y sin necesidad de ser tan literarios con el valor de ellos.

Por eso se agradecen estos momentos que hablan por sí solos y los diálogos constructivos en las películas, ya que en este universo es necesario hablar lo menos posible, pero a la vez informar a la audiencia qué sucede. Y es que debemos comprender que llenar de diálogos a los personajes puede ocasionar que el espectador se sienta abrumado con tanta información para los oídos y no pueda apreciar la pieza audiovisual de la película en su totalidad. Como también, en ciertas ocasiones, pueden sentirse subestimados. Ya que supone que el espectador necesita ser guiado forzosamente para comprender la película, sin dejar la posibilidad que la audiencia pueda resolver por sí solo el producto completo. Por eso brilla el guion y los personajes, porque hay varias ocasiones donde no se necesita decir exactamente lo que piensan o sienten, o qué significa cada cosa. Porque las acciones y las reacciones crean momentos reales y especiales en los que podemos conectar con ellos, logrando transmitir varias emociones y sentimientos en este mundo de terror silencioso.

Lupita Nyong’o y Joseph Quinn son perfectos para sus roles, creando una gran conexión entre ellos. Nyong’o expresa de manera efectiva la frustración, el miedo, la tristeza y la debilidad física y mental, pero también la paz, la fuerza y la alegría en los pocos momentos de alivio. Por su parte, Quinn conmueve como un personaje perfectamente imperfecto, un humano con ganas de vivir, pero aterrado por el camino que enfrenta. Sus diferencias los hacen crecer en la historia, mostrando fuerza y debilidad al mismo tiempo, lo que nos hace empatizar con ellos en cada situación emocional.

El gato Frodo también juega un papel importante en esta aventura, simbolizando la esperanza, responsabilidad y el apoyo de una manera más tangible y visual para el espectador. Sabemos que este recurso es un clásico, pero cuida mucho esa parte para no hacer los momentos torpes y empalagoso. Aunque su actuación es sorprendente, provocando que en ciertos momentos se robe las cámaras, el guion a veces peca al crear situaciones tan complicadas que, aunque sea el gato mejor domesticado, no reaccionaría como se muestra en la película. Esto creando momentos irreales, innecesarios y llenos de casualidades, que hacen parecer que el guion favorece a Frodo, más que a Sam y Eric.

Sí, la película se vuelve demasiado predecible, tanto que favorece a los personajes y no aporta mucho a la saga de Un Lugar en Silencio. Pero, aunque no alcanza las alturas de sus predecesoras, Un Lugar en Silencio – Día Uno ofrece entretenimiento y algunos momentos memorables, especialmente para los fans de esta saga. Manteniéndose como una película disfrutable, con sustos efectivos, personajes entrañables, efectos especiales bien logrados y una destacada actuación del gato.

Un Lugar en Silencio: Día Uno

Género
Terror – Ciencia Ficción

Año
2024

Guion
Michael Sarnoski
John Krasinski

Dirección
Michael Sarnoski

Reparto
Lupyta Nyong’o
Joseph Quinn
Alex Wolff
Djimon Hounsou

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