Dark es una producción original de Netflix de Alemania, que inicia contándonos la desaparición de unos niños en el pueblo Winden, Alemania. Cuyo problema dará como arranque a una investigación para resolver los secretos del pueblo, adentrando a un crucigrama sumamente compleja y sobrenatural, descubriendo anomalías en la planta nuclear, cuerpos encontrados de niños asesinados sin explicación alguna y viajes en el tiempo.
Dark se ha posicionado como una de las mejores series de la historia sobre viajes en el tiempo, entregándonos una serie bastante obscura, compleja y bien estructurada. Por eso, esta review será sumamente cuidadosa para evitar spoilers para dos tipos de lectores, donde hablaré sobre las primeras dos temporadas y al final la tercera y última.
Primera y Segunda Temporada
Los primeros episodios de las temporadas nos presentan a lo que nos enfrentamos con Jonas, el protagonista de la serie, primero, el resolver el crimen de la desaparición de Mikkel, segundo, el evitar el accidente nuclear. Y mientras va avanzando la serie, la narrativa se convierte más compleja, pero de cierta manera, #Dark te guía explicándote al final de las temporadas, pero también entregándote nuevas dudas de manera orgánica. Por lo que la serie está bien estructurada, mostrándonos desde el pasado, el futuro y por lo que van pasando sus personajes, entendiendo sus intenciones, aunque dejándonos dudas para después comprenderlas.
De igual manera, la historia se apoya a una ambientación donde ayuda a distinguir desde un inicio la diferenciación de la serie con las demás, donde la paleta de colores te marca la personalidad de los personajes, sus posiciones y la temporalidad de los sucesos, como el impermeable de Jonas, un objeto valioso para toda la serie. Conjunto a eso, está la música donde marca el ritmo de la serie, un ritmo especial donde vas viajando en el tiempo e incitando un suspenso al aire que nos provoca esa tensión significativa en los personajes.
Tercera Temporada
Esta temporada se enfoca más en lo científico, por parte de Claudia, y filosófico de Adán y Eva, por parte de Jonas (Louis Hofmann) y Martha (Lisa Vicari), trayéndonos a una Martha de otro universo, que, si no era complejo con los viajes en el tiempo, ahora existe un multiverso en Dark, dejando a un lado la explicación, se convierte en una lucha sin fin por la existencia, trayéndonos todo lo bueno de las dos primeras temporadas.
La historia no deja de ser compleja, sin embargo, llega a ser repetitiva en ciertas maneras y a un poco lenta en el arranque, como son los engaños de Adam y Eva con Jonas y Martha, un juego medio tedioso con el tiempo. Pero de cierta manera la lentitud no lo considero mala, de hecho, sirve para seguir contextualizando el porqué del todo y darle el cierre necesario a los personajes, como Elizabeth, que pasó de ser la chica sordomuda tierna e inocente de la primera temporada, a ser la líder militar en el pueblo Winden de 2053, pero sí pienso que podría haberse terminado la serie en menos capítulos.
A pesar de eso, el cierre es digno, que, sin ser tan complicado es poético, se entiende que para llegar a ese punto es ver desde otra perspectiva, y todo lo que conlleva a la serie es a través del amor, al estilo Interstellar , apoyado con un discurso de qué somos capaces de hacer por las personas que amamos.
El final no es feliz, ni es triste, es sólo el cierre de una excelente serie que se extrañará.
Para mí, una de las mejores series que hay en Netflix, y en la historia.




